En Japón, Mikao Usui prosiguió su búsqueda viajando de monasterio en monasterio y preguntando si alguien sabia como sanar con las manos. Se le respondía que "solía hacerse, pero ya no sabemos como se hace. Ahora sólo sanamos la mente, no el cuerpo." Finalmente, Mikao Usui llegó a un monasterio zen de Kyoto donde fue invitado a permanecer y estudiar. EL abad creía que si alguien se dedicaba auténticamente y no se daba por vencido, finalmente hallaba lo buscado. El abad también creía que si algo fue conocido alguna vez puede ser conocido nuevamente.
Fue narrado que Mikao Usui permaneció muchos años en el monasterio estudiando las escrituras sagradas del budismo. Aprendió chino y sánscrito a fin de poder estudiar los sutras en esos idiomas. Fue mientras estudiaba los sutras budistas que encontró una formula para contactar a un ser superior que podía conferir el don de la sanación.
Tras debatirlo con eJ abad, Mikao Usui fue a un monte sagrado en las afueras de Kyoto, donde se proponía ayunas, meditar y cantar según la formula que habia hallado. Le pidió al abad que enviara un grupo a buscarlo si no regresaba dentro de 22 dias.
|