La respiracion

Por supuesto que todos respiramos continuamente pero...

La respiracionPero, ¿cuántas veces somos conscientes de la respiracion?

Por eso, el primer momento de la meditación, llegué encontrar la postura y tomar conciencia del cuerpo, está dedicad a observar la respiración automática, natural y espontánea, lo, que llamamos "shvasa prashvasa" o "aire que entra, aire que sale". La respiracion natural es en sí misma expresión de la unidad fundamental de la vida. En ella, los opuestos, es decir, la expansión la contracción, el movimiento centrífugo y el centrípeto, se complementan armoniosamente. Por eso normalmente, sin juzgar si es buena o mala, la respiración automática u encontrando por sí misma un ritmo sereno y calmado.

Es bueno insistir en este punto ya que encontrar el ritmo natural no es un, cuestión de voluntad o esfuerzo sino de sentir y percibir la libertad y sencillez con que se realiza. La respiración natural se caracteriza por tener su origen en e diafragma, el músculo respiratorio por excelencia, por lo que el centro del movimiento respiratorio se instala en la zona baja del tórax y no en el pecho.

Si se respira correctamente, el primer paso es inhalar llenando la zona baja de los pulmones y así el diafragma baja y se dilata el abdomen. En segundo término se llena la zona alta de los pulmones y el pecho se abre. Esa es la respiración del: que en Oriente dicen que comienza en el ombligo y termina en las fosas nasales.

La respiracion en la meditacion

La respiracion abdominal o diafragmática es la respiración con la que venimos al mundo y que podemos observar fácilmente en los bebés o en los animales domésticos cuando duermen.

Cuando crecemos aprendemos a respirar en el pecho. Si se realiza desde el abdomen y sin esfuerzo, la respiracion irradia su movimiento a todo el cuerpo, recorriéndolo como una ola. Por eso, una buena forma de observar la respiración es por medio. de los pequeños movimientos que origina, tratando primero de localizar su centro y luego, como si el cuerpo fuese blando y elástico como un globo, sentir cómo se infla y se desinfla dejándose llevar por la sensación de apertura y liviandad. No pensar en ello sino sentirlo y estar totalmente presente en él.

Si aprendemos a observar la respiración, cada vez que nos sentimos nerviosos o tensos podemos modificar su estado recurriendo a esta técnica en cualquier momento del día, aun caminando o en nuestro trabajo. Observar la respiración nos conecta inmediatamente con el cuerpo, relaja las tensiones y purifica e integra la mente. Al respirar correcta y conscientemente, se logra purificar al organismo, liberándolo de las impurezas e incorporando una mayor cantidad de oxígeno. Y al mismo tiempo que obtenemos esos beneficios físicos, estamos desarrollando la concentración y logrando el silencio interior. En ese momento, el cuerpo se siente en calma, confortable y estimulado por esta "brisa" interior que lo baña. Quedarse así, centrados en la respiración ya es en sí, meditación.

Cuando llevamos la atención a la respiracion, estamos influyendo sutilmente en los estados de la conciencia. Hemos dicho que una respiración lenta y calmada origina estados mentales cada vez más armoniosos y tranquilos, y por eso la mayoría de las tradiciones espirituales incluyen algún tipo de técnica de control de la respiracion. En la tradición del yoga se lo denomina "pranayama" y por lo general se utiliza cada vez que es necesario equilibrar y dominar la energía del cuerpo y lograr mayor claridad mental, como una forma de asegurar el éxito de las acciones.

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