Con un poco de agua, un paño y una manguera, la hidroterapia permite prevenir y tratar un buen número
de enfermedades en forma sencilla y casera. Ejercicios para aprovechar todos sus beneficios.
Fue Sebastian Kneipp (1821-1897) quien, fundamentado
en investigaciones científicas y en la experiencia
empírica, sentó las bases de la hidroterapia,
un método de tratamiento de enfermedades que
utiliza el agua como herramienta principal.
La Hidroterapia de Kneipp es ideal para las enfermedades
típicas de nuestra civilización y para
las patologías funciona les, aquellas en las
que todavía no se h detectado ningún tipo
de perturbació orgánica.
Previene
en resfríos, eleva rendimiento corporal y ayuda
a control;la presión producida por el estrés.
Además, está indicada en el tratamiento
de ; trastornos del corazón y problemas de I
circulación; alteraciones nerviosas, meta- f
bélicas y glandulares; enfermedades del aparato
locomotor (artritis, artrosis, osteoporosis, gota,
reumatismo); trastornos digestivos; enfermedades de
riñon, vejiga y próstata. Su uso es así
mismo muy recomendable en caso de trastornos femeninos
y en cualquier problema inflamatorio de las vías
respiratorias.
La terapia de Kneipp no es aplicable a enfermedades graves, que requieran de algún tipo de intervención quirúrgica. Sin embargo, puede resultar útil como método suplementario, ya que mientras la medicina moderna combate los síntomas de un trastorno, el estilo de vida natural promovido por la hidroterapia intenta devolver un buen estado de salud o conservarlo, erradicando las enfermedades de la base en que pueden crecer.
La medicina moderna ha podido comprobar que a través de los 5 pilares de la terapia de Kneipp, pero sobre todo gracias al uso del agua, se aumenta considerablemente la tolerancia al estrés, el sistema inmunológico se ve reforzado, las defensas del cuerpo aumentan y puede combatir a los agentes portadores de infecciones. Cualquier persona, sana o enferma, se puede ver favorecida en su calidad de vida gracias a esta terapia. |