Perfecciona como eliminar grasa
5 pasos probados para bajar 12 libras en 6 semanas
Hay una forma perder varias docenas de libras en sólo seis semanas: una "huelga de hambre".
Pero para perder grasa y no musculatura, para evitar que se detenga el metabolismo, para eludir el retorno de la grasa indeseada que comienza inmediatamente cuando abandonamos las dietas exageradas y para estar en un estado saludable y no de franca e irreversible descomposición, el máximo que se debe perder son dos libras por cada semana.
Los 5 consejos para eliminar grasa que ponemos a tu disposición están concebidos para ayudarte a llevar tu cuerpo en la dirección correcta durante las próximas seis semanas. Claro, debes hacerte un favor a ti mismo: transforma estos hábitos saludables en parte permanente de tu dieta. Si lo
haces, te conducirán por el camino de una óptima salud.
El desayuno es el despertador del metabolismo, quien te dice que debes levantarte y comenzar a trabajar. |
1. Levántate, y come. Desayuna todas las mañanas. Según un estudio publicado en Obesity Research, un buen alimento a primera hora del día estimula la hornilla metabólica, reduce el riesgo de comer en exceso y el consumo de porciones adicionales de alimentos inadecuados durante el día.
2. Activar la densidad. Llamémosla "eficiencia de los alimentos". Una de las claves para perder grasa es lograr más nutrición por caloría consumida, de manera que te llenes con rapidez, te mantengas satisfecho por más tiempo lo cual minimiza el apetito y logres todos los nutrientes que necesitas, a pesar de comer menos calorías.
Cuando se consumen alimentos nutricionalmente densos de manera equilibrada, la digestión es más lenta, lo cual mantiene estables los niveles de glucosa en sangre. El logro de una buena combinación del menú es más fácil en la noche, cuando hay tiempo para pensar en lo que vas a cocinar (o pedir), pero es más difícil cuando tienes prisa. Para el desayuno, sigue un aperitivo de V8 con una taza de yogur bajo en grasa, con granóla y frutillas. Para el almuerzo, prueba MMB (mantequilla de maní-banano) con un bagel de trigo entero, o un PLT (pavo-lechuga-tomate) con un pan de avena y mayonesa light, y un jugo de manzana.
3. Ve despacio. La tensión hace engordar mucho más que la comida rápida. "Cuando se padece de tensión crónica, las glándulas adrenales liberan cortisol constantemente, lo cual, a largo plazo, provoca que el cuerpo retenga grasa y la distribuya en la zona de la cintura. La tensión no es cuestión de ser infeliz o irritable. Es un problema de hacer demasiadas cosas día a día", asegura Diana Schwarzbein, endocrinóloga de California. ¿Crees estar tenso? Si duermes poco y dependes de la cafeína y el azúcar como fuentes energéticas, probablemente, las glándulas adrenales están trabajando más de lo debido, con la consecuente gordura. El cuerpo también libera cortisol durante largos viajes al trabajo; durante largas esperas en extensas colas, o cuando estás dedicando un fin de semana interminable con tus suegros. La tensión y su compañero, el cortisol, están en todas partes, pero puedes controlarlos con caminatas rápidas de tres kilómetros tres veces por semana, ejercicios de resistencia, meditación y estiramientos.
Todo lo anterior te suministra alivio.
4. Anótalo todo. "El registro consciente de las conductas relacionadas con la salud, manteniendo anotaciones de ejercicios y alimentación, es una forma efectiva de mantenerse en el camino correcto", asegura lean Harvey-Berino, profesora de la universidad de Vermont. Asegúrate de anotar
los períodos de alta y baja energía. Cuando analices los resultados, comprenderás por qué experimentas esas reacciones y ajustarás la alimentación y los ejercicios como corresponde.
También ayuda que evalúes tus progresos utilizando una balanza, una cinta de medir y/o un medidor de grasa corporal. Pero también debes tomar un descanso al segundo o tercer día. Esto contribuirá a prevenir la obsesividad con respecto a menores fluctuaciones de peso, la mayoría de las cuales ocurre por incremento o decrecimiento en el agua corporal.
5.Planifica tus meriendas. Cuando no estás en casa y sientes apetito, hay muchas posibilidades que las opciones disponibles sean alimentos no saludables. La nutricionista Susan Dopart aconseja a sus clientes que tengan en cuenta estos accesos de apetito y preparen meriendas nutritivas como frutas secas y barritas de cereales. Irónicamente, aprovechar al máximo la inversión en esas meriendas también incluye un poco de grasa, el macro-nutriente que se digiere con mayor lentitud. Un puñado de bastoncitos de jicama no basta, pero si añades una onza o dos de queso rayado, tendrás satisfacción suficiente hasta la hora de la cena. Prueba una cucharada de mantequilla de maní con poca grasa untada en tallos de apio, una caja pequeña de pasas y un bomboncito Kiss de Hershey's, dos onzas de mezcla de soja o una taza de Cracker Jack. Ninguna de estas meriendas te costará más de 250 calorías y seis gramos de grasa. |