Es por ello que la inclusión de un mayor porcentaje de proteína a través de alimentos "limpios" como la carne de pollo.
El pescado blanco o las claras de huevo, puede ayudarles a mejorar la síntesis proteica y por ende la regeneración de los tejidos musculares, y con ello y un controlado programa de ejercicio, también estarán trabajando en pro de una mejor conformación de su estructura corporal.
Adquirir el compromiso de sentarse a la mesa tres veces al día puede ser una buena solución para la anorexia, y añadir a ese programa dos o tres comidas líquidas en forma de batidos hiperproteicos podría incentivar los progresos. No debemos, sin embargo, olvidar el papel que tienen en este caso los hidratos de carbono, un nutriente esencial para rellenar los depósitos de glucógeno y suministrar así la energía necesaria para los procesos metabólicos orgánicos, salvaguardando al mismo tiempo las reservas proteicas para mecanismos de reconstrucción tisular. De todos modos, hablar de hidratos de carbono no es hablar de pasteles, dulces y bollería, aunque reconozco que es una tentación cuando de incrementar la ingesta calórica se trata.
Debemos echar mano de los cereales integrales más sanos y con un valor energético más alto que el de los refinados-, del arroz y la pasta de trigo integrales, de la fruta, de la patata... en fin, de glúcidos complejos con cadenas más largas y de más lenta absorción. Y si deseamos incrementar el valor calórico total podemos recurrir a los frutos secos, ricos además en ácidos grasos esenciales. |
Muchas veces las "comidas liquidas'
También es importante en la anorexia nerviosa romper con ese mito popular de que "las vitaminas engordan", ya que sera necesario que la dieta contenga algún producto con sustanciales dosis de ácido ascórbico y alfa-tocoferol, un complejo de vitaminas del grupo B y una buena cantidad de vitamina D, además de hierro, zinc, calcio... en fin, un buen polivitamínico que además tenga en su composición las "cantidades mínimas diarias recomendadas" de los más importantes minerales. De ese modo podremos ayudar a la normalización de procesos como la menstruación y colaborar al mismo tiempo a paliar la probable disminución de la masa ósea.
Existen muchos otros aspectos a tratar, aunque también en esta ocasión me mueve tan sólo el afán de lograr alguna que otra profunda reflexión sobre el tema. Y no quisiera terminar sin contaros, como la última vez, otra historia personal aunque
ésta mucho más reciente. La misma ejempleriza el papel que el fitness puede llegar a tener en la corrección de las dismorfias. Hace algunos meses conocí a una chica sudamericana que había sufrido en sus carnes la demoledora acción de la anorexia nerviosa. Estuvo más de un año sin comer, sin probar bocado, llegando a tener que ser alimentada forzosamente por vía exógena. Yo mismo vi las cicatrices que la colocación de la sonda le había provocado. Lo superó, desde luego, pero no sin dificultad. Sin embargo, el concepto que tenía de su cuerpo, aunque no enfermizo, no era demasiado "benevolente". Hace un año y medio empezó a entrenar con resistencias, y no hará más de doce meses que inició una dieta hiperproteica con la intención de cambiar su físico y hacer realidad uno de sus sueños: participar en una competición de fitness. |