|
 |
Según Hugh Johnson
uno de los mayores expertos en el tema y autor de un excelente
Atlas mundial de vinos y licores, traducido a numerosos idiomas
la historia del vino se remonta más allá
de nuestros conocimientos.
Se cree que el vino se originó
en la Edad de Piedra y que es una de las primeras creaciones
del hombre. Como la uva es el único fruto que fermenta naturalmente,
al dejar su jugo en una vasija, el vino se hará solo.
Existen
pruebas aportadas por los estudiosos que se remiten a la época
de la dominación griega, es decir, mil años antes de Cristo.
Recordemos que los clásicos griegos adoraban
a un dios del vino, el venerado Dionisos, que en la mitología
romana trocó su nombre por Baco, pero en ambos casos se lo
representaba de manera similar: robusto, con una copa en la
mano y coronada su frente por pámpanos relucientes y en plena
sazón.Tampoco caben dudas acerca de que el mayor acontecimiento
agrícola y el de más trascendencia para la historia del vino
fue la implantación de viñas en las Galias. Cuando los romanos
se retiraron de lo que hoy es Francia, en el siglo V, habían
sentado los fundamentos de casi todos los mayores viñedos
del mundo actual. Los testimonios históricos aseguran que
los romanos partieron de Provenza, ascendieron por el valle
del Ródano y llegaron hasta Burdeos, hoy capital indiscutida
de la vinicultura. |
|
|
También existen
pruebas de que en el siglo II ya había viñas en la zona de
la Borgoña y en el siglo IV en Champagne, Mosela y el Rin.
En la Edad Media los vinos eran densos y se los mezclaba con
hierbas aromáticas, especias, mié] \ agua. A los monjes se
les debe la supervivencia de la viticultura, dado que popularizaron
la utilización del vino en ceremonias religiosas.
A fines del siglo XVII con el descubrimiento de las botellas
y la crianza en madera, nacen los vinos de calidad y su consumo
aumenta por la demanda de las clases sociales altas.
El gran impulso de la vitivinicultura, para
llegar a ser lo que es en la actualidad, comenzó en el siglo
pasado, pero no hay que olvidar que en el siglo XIX, la terrible
plaga de la filoxera casi termina con todos los viñedos de
los principales líes europeos. En esos tremendos 'anos, América
Latina fue la tabla de Ovación de los viñedos del Vtejo Mundo,
cuando los expertos agrónomos descubrieron que las estacas
de vid injertadas sobre pies de vinas de esta zona, lograban
resistir a la depredadora plaga. En ese periodo, la industria
cayó en una profunda depresión y sólo crecieron aquellos pro¬ductores
de zonas no afectadas. En el siglo XX se comenzó a recuperar
la actividad vitivinícola, pero el desencadenamiento de la
Primera Guerra Mundial produjo una modificación en las costumbres
y se elevó el consumo de vino de mesa. |
|
La elaboración de un vino, lo primero
que debemos tener en cuenta es el terrior o terruño, incluyendo
el clima, la temperatura, el suelo, el tiempo de exposición
solar y el agua que reciban las vides. Entre la primera
semana de febrero y los primeros días de abril se realiza
la cosecha en el hemisferio sur. La recolección se lleva
a cabo con máquinas o en forma manual, en canastos de 20
k. Generalmente esta actividad se realiza en horas muy tempranas
de la mañana o por la noche, para evitar que la acción del
calor inicie el proceso de fermentación no deseado. La molienda
es el paso siguiente, llegan los racimos hasta el lagar,
que es el lugar de la bodega destinado a tal fin. De allí
los racimos pasan por una máquina llamada "descobaj adora",
que es la que desprende los granos del sostén leñoso del
racimo, llamado "escobajo".
El siguiente paso es el prensado de las
uvas para extraer su jugo. El mosto o jugo virgen es bombeado
luego a las piletas o cubas de fermentación (el mosto incluye
pulpa, hollejo y semilla). Tanques de acero inoxidable y
toneles de madera. Bodega Finca Sophenia. Mendoza. Asimismo,
las prensas que hoy utilizan para extraer el zumo de 1 uvas
son muy sofisticadas para evitar que los granos se rompan
en fo: ma cruenta. Se utilizan globos odres de caucho para
que, al inflarse, aprieten suavemente a las uv; sobre los
cilindros perforados, a t vés de cuyos agujeros se escurre
mosto por caños, de donde es bombeado a las piletas o vasijas.
Todo e proceso se realiza en medio de un; inerte, otro recurso
para 3 el oxígeno no se cuele en la elaboración Lo que se
requiere para convertir la uva en vino es un simple proceso,
absolutamente natural: la fermentación. Se trata de un fenómeno
químico, que transforma el azúcar de la uva en alcohol y
anhídrido carbónico.
Los agentes químicos que producen tal transformación
son las levaduras, microorganismos que habitan, entre otros
lugares, en los hollejos de las uvas. Basta que se rompa
el hollejo para que comiencen a operar las levaduras sobre
el azúcar, que constituye el 30% de la pulpa, y comience
el proceso de fermentación, es decir, que el mosto o jugo
virgen se va convirtiendo en vino. En condiciones normales,
las levaduras seguirían actuando hasta que todo el azúcar
del mosto se convierta en alcohol o bien hasta que el nivel
de alcohol en el vino llegue alrededor del 15% del volumen.
En las escasas ocasiones en que las uvas son muy dulces,
la acción de las levaduras se detiene y ello paraliza la
fermentación. Este proceso se realiza en grandes piletas
o tanques que pueden ser de acero inoxidable o de cemento
recubierto por dentro por resinas epoxi, que dan a las paredes
un aspecto vidriado. A partir de esta instancia se vinifica
según si van a ser vinos tintos o blancos. |
|
volver a: bebidas alcoholicas
|
|
|
 |