La
significación clínica de la medicina
occidental y puntos chinos y zonas dolorosas
fue descubierta en occidente hace más de un siglo. Ya
en 1841, Marsháll-Háll menciona bajo el nombre de "reflejos
viscerales" ciertas relaciones entre zonas dolo-rosas
y enfermedades orgánicas profundas.
Más tarde, Duna (citado por de La
Fuye) muestra que la mayor parte de las zonas dolorosas
están en relación con un ganglio simpático. Devy hace
la misma constatación con respecto a las afecciones
ginecológicas. En 1901, Henry Head describe lo que aún
ahora se conoce con el nombre de dermatoma, una zona
delimitada de piel cuya sensibilidad se encuentra alterada
y que aparece sistemáticamente en muchas enfermedades
de órganos.Esas zonas pueden ser usadas con fines diagnósticos,
pero su exploración demanda un tiempo considerable.
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Algunos
años más tarde /. Mackenzie desarrolló
y completó los trabajos anteriores, dando del
fenómeno dolor una interpretación clara.
En el dolor intervienen elementos anatómicos
(estructurales), funcionales y reflejos. Dice Mackenzie:
"El sitio del dolor no da, por regla general, ninguna
indicación sobre el sitio de la lesión
y, cuando el sitio del dolor se superpone con el sitio
de la lesión, otros hechos muestran que el dolor
no se percibe en el órgano lesionado, sino que
se transmite a la zona de distribución de los
nervios sensitivos de los tegumentos externos."
"En ciertos casos (úlcera gástrica,
por ejemplo), se constata un sitio doloroso cutáneo
tan alejado del sitio lesional orgánico, que
parece claro que el dolor es el resultado de la excitación
de un foco medular irritable."
El esquema de la medicina occidental
y puntos chinos que usa Mackenzie para explicar
este reflejo que él llama víscero-sensible,
y que es de una extremada sencillez, es utilizado también
por de La Fuye para explicar el mecanismo de la aguja
de acupuntura. Y sigue la explicación del reflejo:
"Se ve cómo un órgano que en sí
mismo es insensible e inervado exclusivamente por el
simpático, puede producir dolor actuando sobre
las células del sistema cerebro-espinal. El estímulo,
partiendo de un órgano lesionado, pasa al sistema
nervioso gran-simpático, donde la célula
simpática no tiene ninguna conexión directa
con el sistema sensitivo cerebro-espinal.
Pero, cuando la lesión del
órgano insensible es lo bastante importante como
para determinar un estímulo más violento,
este estímulo apropiado afecta a las células
vecinas que, siendo células de un nervio doloroso,
dan nacimiento al dolor, que va a localizarse a nivel
de la distribución periférica."Cornelius,
de Berlín, en su obra Nervenpunkten recomienda
el masaje de ciertos puntos cutáneos dolorosos
para el tratamiento de enfermedades internas. El simple
examen de las láminas de Cornelius muestra la
coincidencia de sus puntos con algunos puntos chinos.
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